viernes, 12 de junio de 2009

Carta a un enemigo.

Que extraña sensación recibir ese papel. Esa hoja escrita a mano, o a maquina, con tinta, o con lápiz. Puede dibujarnos una sonrisa en el rostro, o el peor de los llantos. Tantos sentimientos vienen a nosotros con un simple pedazo de papel. En algunos nos escriben bienvenidas, en otros nos cuentan cosas, y en otros, hay tristes despedidas. Pero sin dudas, marcan nuestras vidas. Son esos documentos que hacen que NUNCA te olvides de quien lo escribió. Para bien o para mal, esa persona, siempre va a formar parte de tu historia. Con sus palabras, ocupó ese lugar del que nadie lo va a poder sacar. Son como las fotos, las vemos y por nuestras mentes pasan un millón de recuerdos, ¿te acordas?.
Aunque intentemos borrarlos, siempre están ahí. Como ellas.

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